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Ofertas para salir adelante

La crisis económica que padecemos los ciudadanos desde hace ya más de año y medio, tiene muchos tentáculos y cada uno de ellos toca con más intensidad a unos que a otros. Pero esta difícil coyuntura ha traído también una caída generalizada de los precios de muchos productos básicos de la que se beneficia la práctica totalidad de la población. Es la otra cara de la misma moneda: hay menos consumo, bajan los precios, se acentúan las ofertas, se desata una auténtica 'guerra' entre todo tipo de empresas (servicios, alimentación, comercios) por mantener una clientela fiel a la que hay que cuidar. Y qué mejor manera de hacerlo que con ofertas constantes, con la menor presión posible al monedero, puesto que hoy un euro más o menos sí que cuenta.
Basta con pasear por cualquier zona comercial o deambular por una gran superficie, para constatar lo anterior. No hace falta, por tanto, echar mano de la última estadística del INE que nos acaba de recordar que durante el año transcurrido entre abril de 2008 y abril de 2009, los precios cayeron en la provincia granadina nada menos que un 0,5%. Una cantidad ridícula pensarán muchos, pero lo cierto es que dista mucho de la que hemos tenido en época de bonanza, con crecimientos interanuales en el entorno del 4%.
La cesta de la compra es hoy más asequible que hace un año. No digamos que dos o tres atrás. Pero las ofertas van más allá que las del carrito de la compra. Se localizan en las comunicaciones, en el transporte, en el ocio, en la informática, llegan al equipamiento del hogar o al aseguramiento de los coches. Incluso tocan a un sector que tantos quebraderos de cabeza ha dado a la población durante un buen número de años, el inmobiliario, y que ha dado ya muestras de ceder a la presión al bajar los precios, especialmente en las viviendas de segunda mano. Pero vayamos por partes en cada uno de estos apartados.

Comida, ropa y hogar
Comer es, sin duda, la prioridad en el presupuesto de cualquier familia. Y dentro del catálogo de alimentos básicos nos encontramos con algunos que para satisfacción de los consumidores han registrado una bajada de precios significativa. El gráfico adjunto lo dice todo: comprar hoy día un litro de leche o de aceite de oliva es mucho más económico que lo era en abril del pasado año, mes en el que ya se notaba también la presión a la baja. Llueve, por tanto, sobre mojado. Incluso el pescado fresco ¡quién lo iba a decir tiempo atrás!, tiene hoy día precios tan aquilatados que sorprenden. ¿Cuándo iba a encontrar un ciudadano un kilogramo de la mejor gamba blanca a 10 euros? ¿O una exquisita pescadilla morena a tan sólo 6 o 7 euros, también por kilogramo? Se podría decir que son auténticas gangas.
Pero si lo que queremos es renovar la ropa de uso diario, las ofertas nos apabullan. Igual cabría decir del calzado de diario o deportivo. La variedad es tal y los precios tan bajos, que es difícil sustraerse a la adquisición de unos vaqueros, un jersey o cualquier complemento. Hablamos siempre de marcas auténticas, no de imitaciones, que se venden en establecimientos reglados y por profesionales. La calidad, por tanto, está suficientemente garantizada.
Otros gastos de los que es imposible librarse son los derivados del mantenimiento del hogar. El INE nos dice que ha caído el precio del gas y de otros tipos de energía. Lo cierto y verdad es que hoy pagamos menos también por la protección de las compañías de seguridad, por el trabajo que nos realizan fontaneros o electricistas, por los servicios de telefonía fija... una larga lista que durante más de un decenio no ha parado de subir. Hasta que se ha estrellado con la crisis y sus protagonistas no han tenido más remedio que bajarse del Olimpo y competir en precios si querían seguir en el mercado. Lo que no baja es la presión fiscal de los ayuntamientos a la hora de establecer cada año el Impuesto de Bienes Inmuebles, el temido IBI que pronto hará su aparición.
Transporte
Un capítulo esencial en los gastos de cualquier persona, de cualquier familia, es el relacionado con el transporte personal y con el aseguramiento del vehículo o vehículos que se utilizan. El INE vuelve a indicarnos que la caída del coste del combustible ha provocado que el uso del coche particular, en lo que al gasto de este producto se refiere, es hoy inferior en un 7,4% al que tenía hace un año. Nos movemos más, más frecuentemente, y por fortuna lo hacemos por menos euros. Por lo que al aseguramiento del vehículo se refiere, prácticamente todas las compañías tienen ofertas especiales para los mejores conductores que pueden llegar incluso a una bonificación del 50% de la prima del seguro. Y la explosión en este campo la han protagonizado las compañías que operan por internet y que tienen en el mercado precios de auténtico escándalo.
Comunicaciones
En un mundo que funciona de forma absolutamente globalizada, hasta la más pequeña aldea del mapa provincial figura en el mismo merced a la potente red de comunicaciones existente. Y a este ámbito han llegado también con fuerza las 'forzadas' rebajas que impone la crisis. Las conexiones a internet vía ADSL, antes reservada a economías saneadas, hoy están al alcance de cualquiera. No hay que rebuscar mucho para conseguir una 'tarifa plana' (conexión sin límites las 24 horas) por 19,90 euros mensuales, cuando poco tiempo atrás tenía un precio mínimo de 40. En el caso de la telefonía móvil, la guerra de precios es tan cruel que cambia continuamente, mes a mes. Los operadores virtuales ofrecen ofertas de ocho céntimos el minuto las 24 horas del día, mientras que las compañías tradicionales pelean con mil propuestas: desde costes muy bajos para números de la misma empresas a tarifas especiales para determinados clientes.

El ocio, más asequible
Disfrutar de los ratos de ocio se ha convertido en una asignatura obligatoria para cuantos disponen de capacidad económica y están sometidos al estrés diario del trabajo. También en este campo el instituto oficial computa descensos significativos. Especialmente importantes son todos aquellos que están relacionados con la legión de aparatos electrónicos de diversión que existe en el mercado y que igualmente han sufrido una catarata de precios a la baja. El más codiciado y demandado hoy día, el televisor plano LCD o plasma, tamaño 40 pulgadas, se puede conseguir en primeras marcas por poco más de 800 euros. Impensable hace un par de años.
Dentro de este mismo capítulo tienen un protagonismo propio los viajes de vacaciones. A mes y medio para el pistoletazo de salida del éxodo veraniego, el próximo uno de julio, los medios de comunicación bombardean insistentemente con los mejores destinos y a los mejores precios. Los descuentos por reserva anticipada de los paquetes turísticos fluctúan entre un 5% y un 12%, pero pueden llegar y llegan a superar el 20% en función del touroperador turístico de que se trate. Junto a lo anterior, toda una batería de atractivas propuestas: financiación hasta en 10 meses (sólo se pagan las comisiones de apertura y estudio), seguros gratis para los viajes combinados, diseño 'a la carta' del viaje para grupos, cruceros a precio de ganga, estancias gratis para los niños. Las posibilidades son múltiples y la competencia feroz, lo que beneficia sin duda al cliente. Pero las empresas son conscientes de que o bien pasan por el aro de los precios a la baja, o será muy difícil conseguir el gran volumen de clientes que precisan para salvar dignamente la temporada.
Así es como están las cosas en estos momentos. Dentro de unos meses, cuando el año enfile la recta final, habrá que ver la evolución. Pero todo apunta a que mientras la crisis siga instalada entre nosotros, la inflación irá a la baja y el respiro para muchas familias, al alza.

