El programa incluye cuatro líneas de ayudas de las que podrán beneficiarse los desempleados inscritos como demandantes de empleo, con atención especial a los colectivos formados por jóvenes de hasta 30 años, personas con discapacidad y mujeres víctimas de violencia de género.
La primera línea de ayuda consiste en la subvención por el establecimiento como trabajador autónomo o por cuenta propia, que oscilará entre 5.000 y 10.000 euros en función de la dificultad que encuentre el solicitante para acceder al mercado de trabajo.
Además, la cuantía de esta ayuda se incrementará en un 10% cuando la solicitante sea una mujer víctima de violencia de género.
Por su parte, los desempleados que hayan solicitado y obtenido un crédito para la puesta en marcha de una empresa podrán optar a una subvención financiera equivalente a la reducción hasta en cuatro puntos del interés fijado por la entidad de crédito que concedió el préstamo, con un importe máximo de 10.000 euros.
En este caso también habrá un incremento del 10% en la cuantía de la ayuda cuando ésta se conceda a una víctima de violencia de género.
La tercera línea de subvenciones consiste en facilitar asistencia técnica a los nuevos autónomos y así, los beneficiarios obtendrán una subvención de hasta el 75%, con un máximo de 2.000 euros, del coste de los servicios externos que hayan contratado durante la puesta en marcha de su negocio para mejorar el desarrollo de la actividad empresarial.
Por último, la subvención para formación permitirá recibir ayudas de hasta el 75% del coste de los cursos relacionados con la dirección y gestión empresarial y nuevas tecnologías de la comunicación que haya cursado el beneficiario, con un máximo de 3.000 euros.

1 comentarios:
A ver si es verdad...aunque lo dudamos muchas de las mujeres desempleadas de 45 años en adelante. De momento, esperando una aprobación de viabilidad para un negocio. Esperemos que sea cierto!!!!!
Publicar un comentario en la entrada